| 1 cuota de $17.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $17.000,00 |
| 2 cuotas de $10.106,50 | Total $20.213,00 | |
| 3 cuotas de $6.955,83 | Total $20.867,50 | |
| 6 cuotas de $3.855,03 | Total $23.130,20 | |
| 9 cuotas de $2.867,14 | Total $25.804,30 | |
| 12 cuotas de $2.330,27 | Total $27.963,30 |
| 3 cuotas de $7.243,70 | Total $21.731,10 | |
| 6 cuotas de $3.989,33 | Total $23.936,00 |
| 3 cuotas de $7.319,06 | Total $21.957,20 | |
| 6 cuotas de $4.017,95 | Total $24.107,70 | |
| 9 cuotas de $3.006,54 | Total $27.058,90 | |
| 12 cuotas de $2.462,30 | Total $29.547,70 |
| 1 cuota de $17.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $17.000,00 |
Gaston Garriga
Campañas moleculares
Basado en la experiencia de Grupo Nomeolvides
Ediciones CICCUS
Páginas: 96
Peso: 0.15 kgs.
ISBN: 978-987-693-780-1
Encuadernación: BINDER
Edición: 2019
Las marcas están cargadas de sentidos y valores. Eso hace que la gente confíe en unas y reniegue de otras: McDonalds o Bourguer, Adidas o Nike, Ford o Chevrolet. Esos posicionamientos son muy difíciles de modificar. Lo mismo ocurre con candidatos, líderes y dirigentes políticos, porque ellos también son su propia marca. Entonces, hay gente que por ese motivo no va a exponerse a los mensajes de nuestros dirigentes, pero nosotros sí podemos llegarles. Podremos hacerlo si, y sólo si, somos capaces de mostrarnos como lo que somos, iguales. Iguales a nuestro vecino, a nuestra suegra, al taxista que nos lleva o a la señora que nos atiende en el laverrap. Sólo desde esa igualdad y empatía podemos transmitir el mensaje que creemos mejor. No mejor para nosotros, mejor para todos, para el bien común, para mí y para el otro. Y tenemos que transmitírselo a la mayor cantidad de gente, distinguiendo al odiador social del que simplemente creyó y hoy se siente estafado. El concepto de «campaña molecular» invita a ser protagonista, a ser parte activa de la campaña a partir de un método concreto, a desarmar consignas, cuestionar el sentido común y sembrar dudas, que es como empiezan a caer los castillos de naipes. Claro que para eso es necesario hacer a un lado la vanidad y el exhibicionismo ideológico y suspender transitoriamente nuestra pulsión identitaria, a veces tan expulsiva y avasallante. En vez de contarle al prójimo quién soy, preguntarle qué podemos hacer juntos. La línea que propone Nomeolvides no tiene contraindicaciones. No te va a pasar nada por practicar una escucha amable y una conversación inteligente. Alguna voluntad vas a sumar, además de sanar tus vínculos. Pedro Saborido
