Sin stock
$35.000,00
24 x $3.500,00
Ver más detalles
Descripción

Batlle, Leoz
Reflexiones sobre la producción audiovisual
¿Que hay del otro lado del riesgo?
Ediciones CICCUS

Páginas: 256
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 978-987-693-421-3
Encuadernación: BINDER
Edición: 2026

Las páginas de este libro reúnen preguntas, intentos de respuestas y reflexiones sobre el oficio del productor audiovisual desde adentro, desde la experiencia de haber transitado la aventura. Dirigido a estudiantes y profesionales de la industria, Reflexiones sobre producción audiovisual combina teoría y práctica a partir de ejemplos reales, en un recorrido del proceso de producción desde el desarrollo de un proyecto hasta su circulación, con los desafíos organizativos que implica llevar una idea a la pantalla. Como articulador de equipos, recursos y visiones, el productor está en constante equilibrio entre los aspectos legales, financieros y creativos, además de las complejidades del rodaje y la construcción de vínculos en la industria. Este libro es también, entonces, una guía que ofrece herramientas prácticas presupuestos, carpetas de producción, estrategias de financiamiento, subrayando aspectos clave como la planificación y la toma de decisiones en entornos impredecibles, en la convicción de que detrás del riesgo siempre está la posibilidad de una gran obra. Este libro no habla de productores con oficina de paredes de vidrio; habla de los otros: los que cargan celulares con la pantalla rota y viajan en colectivo cargados de carpetas. Son los que realmente convierten un guion en una película. El productor vive en una especie de película paralela: la película de cómo se hizo la película. Es partícipe necesario de todo lo que no aparece en pantalla, pero la hace posible. De esas batallas secretas nacen estas páginas, apuntes garabateados en una servilleta, compartidos entre rodajes y cafés cansados. Lo que este libro confirma es que producir también es un arte: el arte de ordenar el quilombo, de hacer que lo improbable parezca rutina. Ese esfuerzo insensato, esa fe obstinada, tiene una sola recompensa: el hecho inolvidable de haber hecho una película. Y eso, aunque ningún presupuesto lo contemple, no tiene precio. Del prólogo de Nicolás Smudt